miércoles, 26 de octubre de 2011

Innovación educativa, ¿es posible?

Hola

Antes de nada, me gustaría explicar el por qué del nombre de mi blog y el objetivo principal que me he marcado con él.

Si bien publicaré todo aquello que considere relevante en su caso, me he propuesto dedicar este espacio para publicar y comentar todas aquellas situaciones educativas que supongan un reto para mí y/o para la educación en general, según mi criterio. El contenido estará compuesto por lecturas, imágenes y vídeos que contengan para mi una enseñanza, del tipo que sea y que, por supuesto, considere que aportan una nueva visión a los conceptos que podamos tener al respecto.

De ahí, el nombre ILUSIONES, porque concibo la innovación educativa como algo difícil de llevar a la práctica, pero no pierdo la esperanza de que podamos tenerla en cuenta, y considerarla como un punto de partida básico para poder crecer como personas y por tanto, como sociedad.

Mi primer post es un documental por partes que he encontrado en internet y que se emitió en el canal33. Está en catalán, pero tiene subtítulos en español. Retrata un modelo educativo llevado a cabo en una escuela de primaria pública de Japón, que basa su enseñanza en la educación de las emociones y cuyo propósito es el de enseñar a ser felices en la vida. No prestéis mucha atención a la música de fondo y a las imágenes que vienen después de los créditos, lo interesante, a mi modo de ver, empieza cuando se inicia la acción en el aula en el minuto 5:08. Aunque si es posible, no os perdáis la parte del presentador del documental para situaros con el tema.

Subo únicamente la referencia de la primera parte del documental; después, se puede ver el resto a través de las ventanas que se despliegan a la derecha.

Yo no tengo mucha experiencia en la docencia. Solo he dado clases de español a extranjeros y eran adultos, por lo que su personalidad ya estaba formada, aunque nunca está de más atender a sus emociones, sobre todo, para favorecer su aprendizaje. Casi que solo puedo contar con mi experiencia como alumna y por tanto, lo que me hubiese gustado que me enseñaran y cómo.

La cuestión que se me plantea, después de ver este documental, es hasta que punto este tipo de enseñanza se puede llevar a cabo en secundaria. Teniendo en cuenta otras realidades que tenemos aquí: la presión del curriculum donde se establece lo que tienes que enseñar; la variabilidad de la edad, en tanto en cuanto, un adolescente no actúa igual que un niño más pequeño ante los mismos estímulos; la situación de la escasez de medios y personas en la enseñanza pública y que va a más, con la consecuente incidencia en el profesor y en sus posibilidades de dar una educación más integral, etc.

Bueno, ahí va. Espero que os resulte interesante


4 comentarios:

  1. Hola Bego

    Ya conocía el vídeo, me gustó volverlo a ver, més si està en la meua llengua ;)

    Me gusta el título del Blog, por cierto. Creo que la ilusión es la mejor actitud para esta profesión. Junto a la curiosidad, eso sí.

    ¿Por qué pensáis que la personalidad se forma en la adultez, y parece que ya no se puede cambiar? Me llamó la atención esa parte. Como psicólogo del desarrollo tengo constancia de que no es el caso, siempre estamos en proceso de cambio, al menos si nos desarrollamos. Algo que es fundamental para ser felices (en Bután o en otro sitio). La felicidad es un estado dinámico, no es un producto sino un proceso en continuo cambio, y si me apuras en constante interacción con el entorno (a veces se desarrolla, a veces no... a veces la falta de desarrollo es justamente lo que impide dicha felicidad).

    Espero que podamos discutir estas cuestiones en el segundo módulo de la asignatura.

    Por cierto, me gusta mucho el tema de las emociones. Son fundamentales y se puede trabajar de múltiples maneras. En tu caso, parece que estás sensibilizada a ellas, y es la mejor manera de empezar.

    Un saludo

    Alejandro

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  2. Hola Alejandro,

    Me gustan mucho tus comentarios. Muchas gracias, de verdad.

    Cuando hablaba de la personalidad diferenciándola entre la edad adolescente y adulta, quizá no me haya explicado bien, porque no pienso que se forme y ya no se cambie, al contrario, estoy de acuerdo en que estamos en continuo proceso de desarrollo y de aprendizaje,o al menos es lo deseable, por supuesto; solo que a cierta edad siento que es más frágil y está en una base más iniciática de descubrimiento, por lo que creo es mucho más manipulable, con sus consecuentes problemas y eso, por lo que a mi me respecta para un futuro, me preocupa más.

    Respecto al tema de educar en emociones. Me siento especialmente sensible a ellas, sí; porque siempre las eché en falta en mi experiencia como alumna y he tenido que atenderlas, por necesidad claro, pero por propia iniciativa y curiosidad personal, dándome más cabezazos.

    Estoy deseando escuchar y debatir en esa clase que prometes.

    Por cierto no sabía que eras catalán.

    Un saludo también para ti.

    Bego

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  3. Hola Bego


    Menos mal que no me pongo susceptible con este tema, al contrario que algunos paisanos... soy de Valencia... Pero soy un Valenciano que piensa que habla Catalán, que nombra al idioma por el nombre que posee, sin entrar si es Català oriental u occidental, si es Barceloní, o Apitxat, etc... etc... En realidad no hablo nada de eso, porque mi catalán es el que aprendí en el colegio y hablando con mi abuela materna ;)

    Volviendo a las emociones, será un tema que desarrollaremos más adelante. De hecho veremos casos donde la gestión emocional será fundamental y entenderemos porqué se podía gestionar o no, qué cosas se podían hacer y qué cosas no, dependiendo del nivel de complejidad mental de los involucrados (entre otros muchos factores que discutiremos).

    Un saludo

    Alejandro

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  4. Hola Alejandro,

    Siento la confusión. Ya ves, una hace un comentario tonto y sin querer, puede herir susceptibilidades, aunque no sea el caso. Quizás por ser de Madrid se me escapa un poco el tema de los nacionalismos y, a pesar de ser de lengua y literatura y conocer la polémica en torno al valenciano y el catalán, no los distingo. Eso sí, en mi opinión, Valencia nada tiene que envidiar a Barcelona :D

    Sorry

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